Esta herramienta reúne buenas prácticas orientadas a fortalecer los controles para prevenir que productos, servicios, procesos o relaciones comerciales sean utilizados para financiar actividades delictivas. Incluye criterios relacionados con debida diligencia, monitoreo de operaciones, conocimiento de clientes y terceros, identificación de señales de alerta y gestión de riesgos financieros.
El documento evita construir criterios de evaluación desde cero y proporciona una guía práctica para que auditoría, cumplimiento, riesgos, control interno o áreas financieras puedan enfocar sus revisiones en los principales factores de exposición.