Por: Marta Cadavid. Colaboradora de Auditool.

Abraham Maslow, psicólogo norteamericano, es bien conocido por su teoría acerca de la motivación del ser humano. Básicamente, Maslow simplificó la forma de ver la motivación de las personas a través de una pirámide o jerarquía que consta de cinco niveles donde las necesidades humanas parten de lo más básico y progresan a lo más complejo.

Resumiendo, los niveles de necesidades de tal teoría son: básicas o fisiológicas, de seguridad, sociales, de reconocimiento y de autorrealización.

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Pirámide de Maslow. Imagen de uso libre, extraída de Wikimedia Commons

 

El conocimiento de la Pirámide de Maslow es crucial para entender al ser humano en todo su esplendor de superación, pero también en la oscuridad de los actos deshonestos para superar los niveles que Maslow plantea. Desde la perspectiva del fraude y sus diferentes clasificaciones, se puede plantear la jerarquía económica del perpetrador o abusador en tres niveles asociados a la pirámide de Maslow: ajuste, complemento y reemplazo.

El fraude se convierte en el ajuste económico que ayuda a cubrir las necesidades básicas, de supervivencia y seguridad como lo plantea Maslow. En este nivel, las personas necesitan cubrir gastos tales como vivienda, servicios públicos, alimentación, cuidado de los hijos, transportes y salud. Prácticamente, quien esté viviendo con un pulso de supervivencia alto, buscará los recursos para ajustar su ingreso en cualquier empresa que le abra la puerta y la oportunidad para cometer abusos y fraudes de impactos económicos pequeños, hasta donde sea posible. Si el ambiente laboral, por cualquier razón, no es favorable para continuar con las prácticas deshonestas, la persona saltará a una nueva empresa tan pronto como pueda.

El fraude se convierte en el complemento económico de la persona para mejorar su calidad de vida y moverse al nivel social de la pirámide de Maslow. En este nivel, todas las necesidades básicas están prácticamente cubiertas, el pulso de supervivencia se ha reducido y la marea de problemas financieros ha bajado ostensiblemente. El objetivo personal del perpetrador es darse gusto con artículos y experiencias imposibles de adquirir o pagar en la etapa del ajuste, con el ánimo de encajar en un grupo social e impactar con su estilo de vida: esto se logra a través de adquirir más pertenencias, viajes, otras relaciones y diversos gustos. La aceptación y el comienzo del reconocimiento son piezas clave. A través de su posición en la organización, liderazgo y relaciones, el perpetrador buscará oportunidades donde el fruto del fraude es más jugoso y sustancioso; y se moverá de allí solo cuando una oportunidad que le dé más poder y dinero se presente. De lo contrario, el defraudador permanecerá en la empresa buscando ingresos extra laborales para complementar su salario y sostener su tren de extravagancias.

El fraude se convierte en el reemplazo económico de la persona para acumular riqueza y por fin llegar a la autorrealización de la escala de Maslow. En este nivel todos los problemas económicos han sido superados, y se evidencia el reconocimiento, la confianza, estima personal y reputación a nivel social. Las metas financieras y la sensación de riqueza se escalan a tal punto de ser insaciables u obsesivas. La posición laboral es el ancla para cometer fraudes con importantes impactos económicos y el salario, básicamente, es la caja menor. Su recorrido corporativo le ayuda a concentrar poder y autoridad a tal punto que imaginar a la organización sin sus servicios, conocimiento, experiencia y contactos es casi un descalabro financiero que no es fácil de aceptar. La omnipotencia y la sensación de haber llegado al éxito personal lo tendrán al vilo para sostener su exuberante vida.

Maslow nos ha dejado una fabulosa teoría para entender el ser humano y sus motivaciones, la cual es claramente aplicable al entendimiento del fraude desde el ser. Al final del día, perpetradores y abusadores siempre están buscando cómo ajustar, complementar o reemplazar sus ingresos a través de actos deshonestos cometidos en silencio en las organizaciones para resolver los problemas personales que, de una u otra forma, están inmersos en la pirámide de Maslow.

 

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Marta Cadavid - Chicago, Estados Unidos. Fraud Fighter

Experto Examinador de Fraude (CFE) y Experto en la Administración de Riesgo de Lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo (EAR LA/FT).  Especialista certificado en: Anti lavado de dinero (CAMS) y  Anti lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo (AMLCA). Investigadora certificada en trata de personas (CHTI). Profesional en el área contable egresada de la Universidad de Antioquia con Especialización en Gerencia Financiera y Master en Economía Financiera de la Corporación Universitaria CEIPA.